
El Village de Alimentaria se convirtió en un emplazamiento ideal para que visitantes y expositores pudieran compartir impresiones, a la vez que disfrutaban de los mejores platos del Mediterráneo. Situado en la Avenida María Cristina, el Village de Alimentaria estuvo regentado por la familia Massana, propietaria del restaurante Cal Pere del Masset de Sant Pau d’Ordal. El joven Pere Massana estuvo al frente de este espacio que ofreció una carta basada en los productos básicos de la Dieta Mediterránea.
Con más de 350m2, el Village de Alimentaria se convirtió en la antesala del nuevo concepto Alimentaria Premium y una de las propuestas estrella de esta feria, con un look vanguardista y, a la vez, muy acogedor, el Village de Alimentaria se erigió como el lugar de encuentro y degustación imprescindible para aquellos que, además de trabajar y hacer negocios, quisieron disfrutar de la mejor cocina.
Desde la crema de guisantes del Maresme con crujiente de langostinos y suave aroma de menta y Jabugo, la ensalada de bogavante, pasando por el cabrito rustido en su salsa o el lenguado con cítricos, son solo algunos ejemplos de las delicias extraídas de la carta que todos aquellos que se acercaron al Village pudieron disfrutar. Todo ello acompañado por una carta excepcional de vinos, de todos los rincones de España.
Al mando del Village estuvo Pere Massana, un nuevo talento de la cocina que se postula como una joven promesa de la renovación gastronómica ligada al recetario tradicional que configuran los platos típicos catalanes y a los productos que configuran la Dieta Mediterránea. Desde 1969, la familia Massana regenta el restaurante Cal Pere del Masset, en Sant Pau d’Ordal, estando siempre ligado a la cocina tradicional catalana. Durante los últimos años, Pere Massana le ha dado un impulso innovador a los sabores más clásicos, promoviendo nuevas tendencias dentro de los platos más tradicionales.